Confianza social, ideología política y satisfacción democrática en Europa: un análisis comparado 2002–2024

Social Trust, Political Ideology and Democratic Satisfaction in Europe: A Comparative Analysis 2002–2024

Autores

López-Ruiz, José A.
https://orcid.org/0000-0002-7658-2428
Universidad Pontificia Comillas, España

Datos del artículo

Año | Year: 2025

Volumen | Volume: 13

Número | Issue: 2

DOI: https://doi.org/10.17502/mrcs.v13i2.889

Recibido | Received: 14-8-2025

Aceptado | Accepted: 27-10-2025

Primera página | First page: 1

Última página | Last page: 16

Resumen

Este artículo examina el impacto de la polarización ideológica sobre la confianza social generalizada y la satisfacción con la democracia en Europa con datos de once rondas del European Social Survey (2002–2024). El análisis adopta una perspectiva comparada entre tres bloques regionales: países del sur de Europa (EU Sur), el núcleo histórico de la UE (UE Centro) y países incorporados tras la ampliación de 2004 (UE Ampliada). Se aplican técnicas no paramétricas y modelos de regresión para explorar tres dimensiones: evolución temporal de la confianza, efectos de la ideología política y relación entre confianza social y apoyo democrático. Los resultados muestran que no existe un deterioro uniforme en la confianza interpersonal, sino trayectorias diferenciadas: aumento en UE Ampliada, estabilidad en EU Sur y niveles más altos en UE Centro. Los extremos ideológicos presentan diferentes niveles de confianza y satisfacción democrática, aunque con variaciones regionales. Como contribución principal, la evidencia empírica confirma que la confianza social predice consistentemente la satisfacción con la democracia, con mayor intensidad en contextos institucionales consolidados. El estudio contribuye a comprender el vínculo entre polarización política y capital social, destacando la importancia del contexto regional en el análisis de la legitimidad democrática.

Palabras clave: actitudes políticas, capital social, estudios transnacionales, participación ciudadana, polarización ideológica,

Abstract

This article examines the impact of ideological polarization on generalized social trust and satisfaction with democracy in Europe using data from eleven rounds of the European Social Survey (2002–2024). The analysis adopts a comparative perspective across three regional blocs: southern European countries (EU South), the historical core of the EU (EU Core), and countries that joined after the 2004 enlargement (EU Enlarged). Non-parametric techniques and regression models are applied to explore three key dimensions: the temporal evolution of trust, the effects of political ideology, and the relationship between social trust and democratic support. The findings show that interpersonal trust has not uniformly declined across Europe; instead, divergent regional trajectories emerge: increasing trust in EU Enlarged, stability in EU South, and higher levels in the EU Core. Individuals at ideological extremes tend to exhibit different levels of trust and democratic satisfaction, though this varies significantly across regions. As a main contribution, empirical evidence confirms that social trust consistently predicts satisfaction with democracy, especially in countries with stronger democratic institutions. The study contributes to the understanding of the link between political polarization and social capital, highlighting the relevance of regional context in analyzing democratic legitimacy.

Key words: political attitudes, social capital, cross-national studies, civic engagement, ideological polarization,

Cómo citar este artículo

López-Ruiz, J. Á. (2025). Confianza social, ideología política y satisfacción democrática en Europa: un análisis comparado 2002–2024. methaodos.revista de ciencias sociales, 13(2), m251302a01. https://doi.org/10.17502/mrcs.v13i2.889

Contenido del artículo

1. Introducción

En las democracias europeas contemporáneas, la confianza interpersonal y el respaldo a las instituciones políticas son componentes esenciales para la estabilidad y la legitimidad del orden democrático. Sin embargo, en el actual contexto de policrisis –económica, institucional, geopolítica y medioambiental–, numerosos países europeos han experimentado un deterioro parcial de estos vínculos de confianza, junto con una creciente polarización ideológico-política. Un fenómeno que resulta especialmente pronunciado en los extremos del eje izquierda-derecha, donde se intensifican las percepciones de desafección democrática y amenaza cultural.

A partir de estos cambios, emergen una serie de interrogantes clave: ¿cuál es la relación entre la confianza social y la valoración del funcionamiento democrático en los diferentes contextos europeos? ¿En qué medida la polarización ideológica, especialmente en sus expresiones más extremas, incide sobre esa relación?

Para abordar estas cuestiones, se ha realizado un análisis empírico comparado basado en los datos del European Social Survey (ESS), recogidos en más de 20 países europeos desde el año 2002. Este diseño longitudinal permite examinar la evolución conjunta de la confianza social generalizada, la satisfacción con el sistema democrático y el posicionamiento ideológico a lo largo de dos décadas. Con el objetivo de captar diferencias estructurales y contextuales, en este estudio los países se agrupan en tres bloques regionales: el núcleo histórico de la Unión Europea (UE Centro), que incluye también a Austria, Suecia y Finlandia por su integración temprana y su afinidad institucional con el modelo occidental; el bloque meridional (UE Sur), y los países incorporados tras las ampliaciones de 2004 y 2007 (UE Ampliada).

La denominación Centro responde, por tanto, aun criterio institucional y sociopolítico, más que geográfico, que agrupa a los Estados con mayor continuidad en el proyecto comunitario y con estructuras de bienestar y confianza social más consolidadas. Este bloque constituye, en términos analíticos, el núcleo normativo y de gobernanza de la Unión, en contraste con los modelos meridional y poscomunista, cuyas trayectorias históricas y niveles de capital social difieren sustancialmente. Esta estrategia comparativa permite identificar posibles patrones diferenciados en la relación entre confianza y democracia, así como valorar los efectos de la polarización ideológica según el contexto regional e histórico.

Desde una perspectiva comparada, este análisis permite explorar cómo las estructuras de confianza interactúan con las culturas políticas e ideológicas propias de cada región. El enfoque empírico se articula en torno a tres ejes analíticos interrelacionados: en primer lugar, la evolución temporal de la confianza social y la satisfacción con la democracia; en segundo lugar, el impacto del posicionamiento ideológico y de la polarización en los extremos del espectro; y en tercer lugar, la interrelación entre ambas dimensiones de confianza. A través de esta estrategia comparativa y mediante el análisis de once rondas del ESS (2002–2024), se pretende identificar patrones de estabilidad o transformación, así como asimetrías estructurales entre contextos nacionales. Dado que las variables clave presentan distribuciones no normales en la mayor parte de los análisis se emplean técnicas no paramétricas que permiten captar con mayor fidelidad las desviaciones respecto a la normalidad y los efectos no lineales del posicionamiento ideológico.

De forma preliminar, el estudio permite anticipar algunos hallazgos relevantes: no se detecta una tendencia uniforme de deterioro en la confianza interpersonal ni en la satisfacción con la democracia; sin embargo, sí se evidencian diferencias regionales marcadas. Asimismo, los extremos ideológicos suelen asociarse a niveles más bajos de confianza y apoyo al sistema, mientras que la relación entre confianza social y satisfacción democrática resulta significativa en todos los contextos, aunque con intensidad variable. Estas observaciones iniciales orientan el análisis de las tres preguntas centrales que estructuran esta investigación: (1) ¿qué patrones de estabilidad o cambio presentan la confianza social y la satisfacción democrática en los diferentes bloques regionales?; (2) ¿qué efectos tiene el posicionamiento ideológico, especialmente en los extremos, sobre estos indicadores?; y (3) ¿en qué medida la confianza social predice la satisfacción con la democracia y cómo evoluciona esa relación con el tiempo? Antes de abordar el análisis empírico, se presenta a continuación el marco teórico que fundamenta las relaciones examinadas entre confianza, ideología y democracia.

2. Marco teórico

Los siguientes apartados desarrollan, el concepto fundamental de la confianza social en el marco de la teoría sociológica y la investigación actual, la relación entre confianza social e ideología política y entre confianza social y satisfacción con la democracia.

2.1. La confianza social en la teoría sociológica y la investigación contemporánea

La confianza social es un concepto central en la sociología contemporánea, estrechamente vinculado a los de capital social, cohesión social y funcionamiento de las instituciones democráticas. Puede distinguirse entre tres tipos de confianza: confianza generalizada, con la creencia de que se puede confiar en la mayoría de las personas incluso desconocidas; confianza particularizada o dirigida a círculos cercanos; y confianza institucional, vinculada a la percepción de legitimidad y desempeño de actores institucionales (Zmerli y Newton, 2017)Ref33.

Desde los enfoques estructurales y relacionales, la confianza social se ha entendido como un mecanismo que permite a los individuos actuar en contextos de incertidumbre, reduciendo la complejidad del entorno y posibilitando la cooperación más allá de la interacción directa. Esta concepción remite a la tradición que la interpreta como un mecanismo de gestión de la incertidumbre en sociedades complejas. Y con ella enlazan las aproximaciones más recientes, que conciben la confianza como un recurso relacional sustentado en expectativas de reciprocidad (Hardin, 2002)Ref6. En su dimensión moral, la confianza se entiende como una disposición generalizada hacia los demás, basada en valores internalizados de igualdad y justicia y menos dependiente de la experiencia directa que aprendizajes en contextos igualitarios (Uslaner, 2018)Ref31.

Los estudios longitudinales en democracias consolidadas muestran un descenso sostenido de la confianza institucional, vinculado a la corrupción percibida, la desigualdad y la polarización política. Para Norris (2022)Ref16, esta pérdida refleja la brecha entre las expectativas ciudadanas y el desempeño de las instituciones. En la misma línea, Wilkinson y Pickett (2009)Ref32 evidencian que la desigualdad socioeconómica erosiona la confianza interpersonal y la cohesión social, Goubin y Hooghe (2020)Ref5 relacionan la desigualdad con niveles más bajos de confianza política en distintos países europeos, mientras que Rothstein y Uslaner (2005)Ref24 constatan, también desde una comparación internacional, que las sociedades más igualitarias tienden a mostrar mayores niveles de confianza generalizada.

La investigación comparada con encuestas como la ESS y la Encuesta Mundial de Valores ha permitido seguir estas tendencias a largo plazo (Glatz y Eder, 2020Ref3; Glatz y Schwerdtfeger, 2022Ref4; Robbins, 2012Ref23). Aunque se ha avanzado en la medición, persiste el debate sobre la relación entre confianza social e institucional. Zmerli y Newton (2017)Ref33 señalan que no existe evidencia concluyente de que ambas formas se refuercen mutuamente.

En este estudio, la confianza social se aborda como un componente esencial del capital social y como un indicador sensible al contexto político e institucional. A diferencia de la confianza institucional, más expuesta a las coyunturas políticas, la confianza interpersonal refleja disposiciones más estables, aunque condicionadas por dinámicas como la polarización ideológica o el deterioro de la calidad institucional.

2.2. Confianza social e ideología política

La ideología política desempeña un papel relevante en la configuración de la confianza social, especialmente en contextos de creciente polarización. Estudios recientes subrayan que no solo importan las diferencias ideológicas sustantivas, sino también la polarización afectiva, es decir, la hostilidad hacia quienes se sitúan en el bloque ideológico opuesto. Como señala Mason (2018)Ref12, la política se ha transformado en una extensión de la identidad social, intensificando el antagonismo entre grupos y debilitando la confianza interpersonal.

En España, Torcal (2023)Ref28 documenta un aumento sostenido de la polarización afectiva, con efectos negativos tanto en los vínculos sociales como en la confianza institucional. Este patrón se observa también en estudios comparativos que relacionan bajos niveles de confianza social con actitudes autoritarias y exclusión política (Inglehart y Welzel, 2010Ref7; Uslaner, 2018Ref31). Desde la teoría de la modernización, Inglehart y Welzel (2010)Ref7 plantean que la transición hacia valores de autoexpresión refuerza la confianza interpersonal y el apoyo a la democracia, mientras que Uslaner (2018)Ref31 subraya el papel de las disposiciones morales y los contextos igualitarios como base de la confianza generalizada. En combinación con el desempeño institucional (Norris, 2022)Ref16, estas disposiciones se traducen en mayores niveles de apoyo democrático.

En las últimas décadas, los cambios en la composición ideológica del Parlamento Europeo reflejan transformaciones en la cultura política y la polarización de los Estados miembros. La evolución del Parlamento Europeo ilustra esta transformación: del dominio de los partidos de centro en los años 2000 se ha pasado a un escenario más fragmentado, donde las fuerzas populistas y euroescépticas han ganado visibilidad, tanto a la derecha (Partido de los Conservadores y Reformistas Europeos, Identidad y Democracia, Patriotas por Europa) como a la izquierda (The Left). Esta reconfiguración refleja tensiones entre integración y soberanismo, y entre cosmopolitismo y repliegue nacional, con tendencias adquieren matices regionales. En el núcleo histórico de la UE, la fragmentación ha sido moderada y no ha erosionado sustancialmente la confianza institucional; en el sur, el impacto de la crisis económica amplió la brecha entre ciudadanía e instituciones; mientras que en los países de la ampliación oriental, la menor tradición de confianza y la debilidad institucional facilitan la penetración de discursos populistas.

La evidencia empírica muestra que el posicionamiento ideológico se asocia con diferentes niveles de confianza: las orientaciones autoritarias o conservadoras tienden a correlacionarse con menor confianza hacia los grupos externos y con mayor escepticismo institucional (Duckitt y Sibley, 2010Ref2; Zmerli y Newton, 2017Ref33). Asímismo la polarización ideológica –la creciente separación hacia los extremos del eje izquierda-derecha– reduce la disposición al consenso, mientras que la polarización afectiva intensifica el rechazo emocional hacia el grupo ideológicamente contrario (Iyengar et al., 2019bRef9; Torcal y Comellas, 2022Ref29).

En suma, la relación entre ideología y confianza social es bidimensional: depende tanto la orientación individual como del contexto político en el que se expresan, y resulta especialmente relevante en entornos marcados por la desafección y la polarización.

2.3. Relación entre confianza social y satisfacción con la democracia

Desde las investigaciones pioneras sobre capital social y confianza en los años noventa hasta los análisis comparativos más recientes, la literatura ha mostrado de forma consistente que la confianza social desempeña un papel central en el apoyo ciudadano a la democracia. La tradición del capital social estableció que la confianza interpersonal fortalece la eficacia institucional y la legitimidad democrática (Putnam, 1993Ref19; Newton, 2001Ref15; Levi y Stoker, 2000Ref11; Seligson, 2002Ref27). Estos trabajos pioneros destacaron que la confianza fomenta la cooperación, el compromiso cívico y la participación pública, mientras que su erosión puede derivar en apatía política o en el auge de opciones populistas y autoritarias. En años recientes, nuevas investigaciones han confirmado y ampliado esta relación, mostrando que los contextos con mayores niveles de confianza y participación comunitaria tienden a presentar instituciones más eficaces, menor corrupción percibida y una ciudadanía más satisfecha (Putnam, 2020Ref20; Murtin et al., 2018Ref14; OECD, 2022Ref17; Norris, 2022Ref16).

En entornos donde la confianza interpersonal es baja, suele observarse menor satisfacción con el sistema democrático, lo que a su vez puede erosionar la legitimidad institucional. Esta relación se vuelve aún más relevante en contextos de polarización política, desigualdad y crisis institucional, factores que debilitan los vínculos de confianza social. Aunque la dirección causal entre confianza y democracia sigue siendo objeto de debate, la evidencia comparada apunta a una asociación significativa entre ambas. Este estudio examina en qué medida la confianza social predice la satisfacción democrática en distintos contextos europeos, prestando especial atención a los efectos de la polarización ideológica y a las diferencias regionales en su intensidad. Esta relación, sin embargo, adopta formas diversas según el contexto institucional y cultural de cada región europea. Comprender esas variaciones resulta esencial para interpretar los resultados del análisis empírico, especialmente al comparar el núcleo histórico de la Unión, el Sur y los países incorporados en las ampliaciones orientales.

2.4. Diferencias regionales en el contexto europeo

Tras examinar la influencia de la ideología política y la satisfacción democrática en la confianza social, este apartado amplía el análisis al ámbito regional, considerando cómo las diferencias estructurales, institucionales y de bienestar entre las regiones europeas configuran la confianza social.

En los países del este europeo, la consolidación democrática ha coincidido con niveles persistentemente bajos de confianza social. La persistencia de bajos niveles de confianza en Europa del Este también se refleja en otros ámbitos sociales, como las redes comunitarias y los vínculos interpersonales, donde los legados autoritarios siguen limitando la cohesión social y el capital relacional (Rapolienė y Aartsen, 2022)Ref21. Estudios comparativos señalan que estos patrones responden tanto a legados autoritarios, desigualdades estructurales y una débil tradición de capital social (Bertea y Mihei, 2014)Ref1. Estas dinámicas contrastan con las sociedades del centro y norte de Europa, donde la estabilidad institucional y los estados del bienestar más desarrollados han favorecido mayores niveles de igualdad y confianza interpersonal (Rothstein y Uslaner, 2005Ref24; Glatz y Eder, 2020Ref3).

Las diferencias en confianza y satisfacción democrática no solo responden a estructuras sociales o económicas. También están vinculadas a la evolución de los sistemas políticos europeos, donde la relación entre estructura del bienestar y confianza social varía según el contexto regional. Mewes (2024)Ref13 muestra que los regímenes más universales –característicos del norte y centro de Europa– tienden a generar mayor confianza, mientras que los sistemas más selectivos o condicionados, típicos del sur y el este, pueden erosionarla, especialmente cuando las ayudas se perciben como “no merecidas”.

De forma general, la investigación confirma disparidades persistentes en materia de confianza y satisfacción democrática en toda Europa. En el norte y oeste de Europa, los países suelen presentar niveles más altos de confianza interpersonal e institucional, asociados con estados del bienestar más sólidos, mayores niveles de igualdad y sistemas políticos más estables (Rothstein y Uslaner, 2005)Ref24. En cambio, los países del sur y del este europeo tienden a mostrar niveles más bajos de confianza, influenciados por legados históricos de autoritarismo, inestabilidad económica y un desempeño institucional más débil (Norris, 2022Ref16; Glatz y Eder, 2020Ref3). También Olivera (2015)Ref18 confirma diferencias significativas entre países europeos en la relación entre desigualdad y confianza generalizada, aunque muestra que, al controlar los efectos específicos de cada país, la influencia de la desigualdad se atenúa. En cambio, factores como la fragmentación lingüística y étnica, la discriminación y las tasas de criminalidad mantienen un efecto negativo y sostenido sobre la confianza social. Estas disparidades, aunque parcialmente reducidas en las últimas décadas, persisten en el tiempo. Sarracino y Mikucka (2017)Ref25 analizan la evolución del capital social en Europa entre 1990 y 2012 y encuentran una convergencia moderada en los niveles de confianza y participación cívica, aunque las brechas entre el norte y el sur, y entre el oeste y el este, se mantienen estables.

En síntesis, las diferencias regionales y la reconfiguración ideológica europea justifican un enfoque comparado que permite examinar cómo la polarización política y la satisfacción democrática se articulan con los niveles de confianza social en cada contexto. Sobre esta base, se formulan las hipótesis y estrategias analíticas presentadas en el siguiente apartado.

3. Metodología

El apartado metodológico y los resultados empíricos exploran esta relación desde una perspectiva longitudinal y comparada, utilizando datos de once rondas del ESS entre 2002 y 2024.

3.1. Objetivos e hipótesis

A partir de los datos de la ESS, este estudio propone una estrategia comparada para analizar la evolución de la confianza social generalizada (GTRUST), la satisfacción con la democracia (STFDEM) y la ideología política (IDPOLC). Para ello, se agrupan los países en tres bloques regionales: el núcleo histórico de la Unión Europea (UE Centro), los países del sur (UE Sur) y los de la ampliación oriental (UE Ampliada). Esta clasificación, basada en criterios institucionales y de trayectoria socioeconómica, permite comparar contextos con distintos grados de consolidación democrática, modelos de bienestar y niveles de capital social.

Los objetivos específicos (OE) y sus respectivas hipótesis (H) son los siguientes:

OE1: Describir la evolución de GTRUST y STFDEM por grupos regionales.

H1: No existe una tendencia general al descenso en confianza.

H2: Las diferencias entre grupos regionales superan las variaciones internas.

OE2: Analizar el efecto del posicionamiento ideológico sobre la confianza y satisfacción democrática.

H3: Los extremos ideológicos se asocian con menores niveles de confianza y satisfacción, en los tres bloques regionales.

OE3: Explorar si la confianza social predice la satisfacción con la democracia.

H4: Existe una relación significativa entre ambas, con variaciones regionales y temporales.

3.2. Agrupación regional y descripción de la muestra (ESS 2002-2024)

Se han seleccionado 19 países de la UE que participaron al menos en seis rondas del ESS. Se agruparon en:

UE Centro: Austria, Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Irlanda, Países Bajos, Reino Unido y Suecia; UE Sur: España, Italia, Portugal y Grecia (con datos incompletos en algunas rondas) y UE Ampliada: Bulgaria, República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia.

Tabla 1. Descripción de la muestra: muestras no ponderadas
Fuente. Elaboración propia.
Fuente. Elaboración propia.

La muestra total asciende a más de 300.000 casos, distribuidos en siete rondas seleccionadas del ESS entre 2002 y 2024 (R1, R3, R5, R7, R9, R10 y R11). Entre ambos extremos, se incluye cinco rondas más de la encuesta (R3, R5, R7, R9 y R10). La Tabla 1 detalla la muestra por país en cada ronda antes de aplicar el peso para el análisis. Todas las comparaciones entre países y bloques regionales se han realizado aplicando los factores de ponderación recomendados por la ESS, en particular la variable ANNWEIGHT, conforme a las directrices metodológicas descritas por Kaminska (2020)Ref10. El uso de datos ponderados garantiza la representatividad y la comparabilidad entre regiones, corrigiendo las posibles diferencias en el tamaño muestral de cada bloque.

3.3. Variables y tratamiento de datos

Las variables originales del European Social Survey (ESS) fueron transformadas y depuradas según las siguientes especificaciones:

-Confianza generalizada (GTRUST): se construyó a partir de la media de tres ítems que evalúan la confianza interpersonal (“La mayoría de la gente intenta aprovecharse de los demás”, PPLFAIR; “Most of the time people helpful or mostly looking out for themselves”, PPLHLP; y “Se puede confiar en la mayoría de las personas /nunca se es lo bastante prudente”, PPLTRST). Solo se consideran valores válidos entre 0–10. La comparabilidad intercultural del ítem de confianza generalizada en la ESS ha sido ampliamente validada (Reeskens y Hooghe, 2008)Ref22.

-Satisfacción con la democracia (STFDEM): Se mide mediante una escala de 0 a 10 que evalúa el grado de satisfacción con el funcionamiento de la democracia del país (“How satisfied with the way democracy works in country?”).

-Ideología política (IDPOLC): Se obtuvo a partir de la recodificación de la escala izquierda-derecha (LRSCALE, 0–10) en cinco categorías [extrema izquierda (0–2), izquierda (3–4), centro (5), derecha (6–7), extrema derecha (8–10)]. Esta clasificación sigue los criterios propuestos por Scholz y Zuell (2016)Ref26 para mejorar la interpretación sustantiva de los extremos ideológicos, facilitar la comparabilidad entre regiones y rondas del estudio, reducir la sensibilidad a valores atípicos, y permitir el uso de pruebas no paramétricas, al no asumir una relación lineal entre ideología y confianza.

-Grupos de países (COUNTRYG): Variable que clasifica a los Estados en tres regiones europeas según criterios institucionales e históricos de integración –núcleo histórico, Europa del Sur y Europa ampliada–.

-Períodos (YEARC): Agrupa las rondas en tres bloques temporales [2002–2010 (R1–R5), 2014–2020 (R7–R10), y 2023/24 (R11)] para facilitar el análisis longitudinal.

-Ponderaciones (ANNWEIGHT): Variable empleada en todos los análisis para aplicar los factores de peso de la ESS y garantizar la representatividad muestral.

Las pruebas de normalidad (Kolmogorov-Smirnov) mostraron que las variables no seguían una distribución normal, por lo que se aplicaron técnicas no paramétricas (Kruskal-Wallis) para contrastar las diferencias entre grupos en los objetivos específicos OE1 y OE2. Para el análisis explicativo del OE3, centrado en la relación entre confianza social y satisfacción democrática, se utilizaron regresiones lineales simples. Este diseño analítico permite identificar patrones comparativos y evaluar la solidez de las asociaciones planteadas en el modelo teórico.

4. Resultados

Para probar las hipótesis propuestas, primero comparamos las tendencias en los resultados de la ESS en confianza generalizada (GTRST), satisfacción con la democracia (STFDEM) e ideología política (IDPOLC). En segundo lugar, analizamos cómo los extremos ideológicos en IDPOLC pueden afectar a los resultados en GLTRST y STFDEM. Y, en tercer lugar, examinamos el grado en que GLTRST puede predecir STFDEM.

4.1. Evolución de la confianza social generalizada por grupos de países

Los datos longitudinales muestran trayectorias diferenciadas. Para UE Centro, los valores se mantienen elevados y estables a lo largo del tiempo (Media = 5,28 en 2002–2010; 5,53 en 2014–2020 y 2023/24). Esta estabilidad respalda la hipótesis H1, que planteaba la inexistencia de un declive sistemático.

En el caso de UE Sur, se observa un leve aumento en la media de GTRUST en la segunda oleada, seguido de una estabilización (Media= 4,61 – 4,70 y 4,69). La mediana se mantiene constante (4.67), lo cual sugiere una distribución centrada y sin alteraciones profundas. Y en UE Ampliada, el incremento es más claro, pasando de 4,15 a 4,71, lo que sugiere una convergencia hacia los niveles del sur. Observamos que muestran una mejora sostenida: desde niveles bajos en 2002–2010 hasta la última oleada.

Las diferencias entre grupos de países son estadísticamente significativas en los tres periodos, según la prueba de Kruskal-Wallis (p < 0,001). Los resultados confirman la hipótesis H2, con una mayor variabilidad entre bloques regionales que dentro de ellos. La prueba se ha realizado por separado para cada conjunto de años en que se agrupa la serie.

Cuando la comparación es por pares de países, y también desagrupando cada tramo temporal siguen siendo significativas las diferencias, con una sola excepción. En los tramos 2002-2010 y 2014-2020 rechazamos la igualdad en todos los emparejamientos (Kruskal-Wallis p<0,001), mientras que en el tercero no es significativa la diferencia entre UE Ampliada y UE Sur (p=0,147 para 2023/24). En la última oleada (2023/24), la brecha entre UE Sur y UE Ampliada se acorta.

4.2. Evolución de la satisfacción con la democracia por grupos de países

En comparación con la confianza social, los patrones de satisfacción democrática son más variados según las regiones y a lo largo del tiempo (Tabla 2). En la UE Centro se detecta una ligera caída en la última ronda (Media= 5,21 – 5,40 y 5,07). En el caso de UE Sur la satisfacción desciende de forma gradual (5,13 – 4,83 y 4,77), mientras que en UE Ampliada aumenta de forma continua (4,36 – 4,74 y 4,97), situándose al nivel de los otros bloques en 2023/24.

En los países del sur este descenso podría estar relacionado con procesos de desafección institucional o percepciones de ineficacia democrática. Contrariamente, los países UE Ampliada experimentan un incremento constante de satisfacción en un contexto político y cultural muy diferenciado del que existe en los otros países. Mientras que UE Centro parte de los valores más altos al inicio de la serie y UE Sur de los más bajos, pero al final de la serie se igualan, con una ligera mayor satisfacción en UE Ampliada.

En conjunto, estas diferencias regionales también resultan significativas (p < 0,001), reforzando H2. Comparando por grupos de países, hay diferencias entre UE Sur y UE Ampliada en los rounds 2002-2010 (p<0,001) y no las hay en los Rounds 7-10 (p=0,589 para 2014-2020). Asimismo, las hay entre UE Ampliada y UE Centro en el R11 (p=0,259).

Tabla 2. Estadísticos descriptivos: GTRUST y STFDEM por grupos de países (COUNTRYG) y período
Fuente. Elaboración propia.
Fuente. Elaboración propia.

Nota: M=Media. Md=mediana; RIC=intervalo intercuartílico. La variable de autoubicación ideológica original (IDPOL) ha sido recodificada en cinco categorías: 1 = extrema izquierda (0–2), 2 = izquierda (3–4), 3 = centro (5), 4 = derecha (6–7), 5 = extrema derecha (8–10). Esta recodificación se ha realizado para facilitar la comparación entre grupos ideológicos claramente definidos y reducir la variabilidad interpretativa entre países, manteniendo la consistencia con estudios previos de análisis comparado (Zuell y Scholz, 2016)Ref26.

4.3 Evolución de la ideología política y los extremos ideológicos

En la serie temporal, la distribución ideológica en UE Ampliada presenta un desplazamiento hacia la derecha (Media: 3,22 → 3,32 → 3,25), mientras que UE Centro mantiene una media estable, ligeramente inclinada hacia la izquierda. En el sur de Europa, también se observa una ligera derechización al final del periodo.

Sin ser objetivo principal del análisis, es relevante contextualizar la evolución en el posicionamiento ideológico de los ciudadanos europeos, con especial atención a los extremos de la escala. La Tabla 2 muestra los valores de media, mediana y rango intercuartílico (RIC) de la escala IDPOLC para cada grupo de países en tres momentos temporales: 2002–2010 (R1–R5), 2014–2020 (R7–R10) y 2023/24 (R11).

Los resultados indican diferencias estadísticamente significativas en todos los tramos temporales (Kruskal-Wallis, p < 0,001), reflejando que los patrones ideológicos varían de forma sistemática entre regiones. En el grupo UE Centro, se observa una ligera disminución en la media (de 2,95 a 2,87), lo que sugiere un leve desplazamiento hacia posiciones más a la izquierda. Esta tendencia se acompaña de una disminución progresiva de la mediana, que se mantiene en torno a 3,00 pero con un RIC estable, lo que indica persistencia de la diversidad interna.

En los países UE Sur, la media aumenta ligeramente (desde 2,84 a 2,98), lo que sugiere un desplazamiento hacia la derecha, tendencia coherente con la evolución de los tramos extremos de la escala que describimos más adelante. Esta transformación es también visible en la estabilidad de la mediana (3,00) y un RIC que permanece constante, sugiriendo cierta polarización al extender el extremo más hacia la derecha.

La evolución más notable se encuentra en el grupo UE Ampliada, que comienza con una media más elevada (3,22) y la incrementa hasta 3,32 en 2014/20 y 3,25 en 2023/24. Aunque la mediana se mantenga estable (3,00), el descenso del IQR en el último periodo (de 2,00 a 1,00) sugiere un acercamiento hacia posiciones más definidas ideológicamente, con menor dispersión. Y, en este caso, se trata de posiciones más a la derecha.

La Tabla 3 recoge los porcentajes en cada grupo ideológico, recodificados en cinco tramos: extrema izquierda, izquierda, centro, derecha, extrema derecha. En los tres grupos de países, es notable la disminución sostenida del centro ideológico, acompañada por el aumento en los dos extremos, especialmente en la extrema derecha en los países de la UE ampliada, que alcanza un valor del 26,2% en el R11, el más alto entre los tres bloques regionales. En contraste, la extrema izquierda presenta valores similares en los tres conjuntos hacia el final de la serie (13,7% en UE Centro y SE; 14,5% en UE Ampliada). Estos resultados sugieren una polarización creciente, especialmente en el grupo UE Ampliada, con la progresiva disminución del centro ideológico.

Tabla 3. Posicionamientos en escala de ideología política: porcentajes por tramos con test de Chi cuadrado de Pearson y medias por grupos de países con test Kruskal-Wallis
Fuente. Elaboración propia.
Fuente. Elaboración propia.

Nota: Los valores de la misma fila que no comparten el mismo subíndice son significativamente diferentes en p< 0,05 en la prueba de igualdad para las proporciones de columna. Las pruebas asumen varianzas iguales.

4.4. Ideología política, confianza social y satisfacción con la democracia

La confianza social tiende a variar significativamente en los extremos ideológicos, especialmente en la extrema derecha, aunque con variaciones regionales. En UE Centro y UE Sur, la confianza es mayor en los tramos de izquierda y centro, mientras que en UE Ampliada la extrema derecha está asociada a mayores niveles de confianza.

Respecto a la satisfacción democrática, los patrones son más consistentes: los extremos –particularmente la extrema izquierda– muestran menor satisfacción, mientras que la derecha y extrema derecha reportan niveles más altos, especialmente en el grupo de países de la UE Ampliada. Estos resultados refuerzan la H3, al evidenciar diferencias significativas por posicionamiento ideológico. (Kruskal-Wallis, p < 0,001).

El análisis de la relación entre posicionamiento ideológico y confianza social muestra patrones distintos entre regiones. De forma agregada, la Tabla 4 evidencia que la confianza generalizada tiende a ser menor en los extremos de la escala ideológica, en particular en el extremo derecho. Esta tendencia resulta consistente con la hipótesis que vincula la polarización ideológica con una erosión de la confianza interpersonal, y se manifiesta con claridad en los tres periodos analizados.

En los países del núcleo europeo (UE Centro), entre los rounds 1 a 10 (2002–2020), las puntuaciones más altas en GTRUST se localizan en el tramo de derecha moderada (6–7), mientras que en el R11 (2023/24) los valores se elevan tanto en izquierda como en derecha (medias de 5,78 y 5,72 respectivamente), descendiendo a 5,35 en extrema derecha. El centro mantiene puntuaciones algo más bajas (5,41), lo que sugiere un desplazamiento hacia los polos sin que se traduzca automáticamente en menor confianza. En el grupo UE Sur, la confianza social es sistemáticamente más alta en los tramos de izquierda, especialmente en la extrema izquierda (5,02 en R11), mientras que el valor más bajo se registra de forma reiterada en el tramo de extrema derecha (4,82 en R11 y 4,9 en R1–5). El centro también presenta valores inferiores en comparación con los tramos moderados. El patrón en UE Ampliada difiere del resto: la confianza social es más baja en el extremo izquierdo (4,11 en R7–10; 4,58 en R11) y alcanza sus niveles máximos en la derecha y extrema derecha (5,02 y 5,42 en R11). Este grupo es el único donde se observa una asociación positiva clara entre posicionamientos de derecha y niveles elevados de confianza social.

Los resultados confirman que la relación entre ideología y confianza no es homogénea, sino que presenta una fuerte variación regional. Además, permiten sostener dos conclusiones complementarias: (1) la ideología política influye en la confianza social, pero de forma diferenciada por región y periodo; y (2) las diferencias entre grupos de países superan a las diferencias ideológicas intra-país. La excepción podría ser UE Ampliada, donde la asociación entre ideología y confianza parece más marcada.

En relación con la H3, los resultados confirman que los extremos ideológicos se asocian con niveles diferenciados de confianza social. No obstante, la magnitud y dirección de estas diferencias varía sustancialmente entre regiones. Así, aunque se confirma la existencia de un efecto ideológico, su expresión no es uniforme, lo que sugiere que el contexto político y cultural modula el impacto de la polarización ideológica sobre la confianza.

El caso del centro ideológico merece análisis adicional. En los tres grupos de países, la confianza social en el centro se mantiene en niveles intermedios, pero sin un patrón claro de mejora o deterioro. Esto podría interpretarse como un reflejo de su heterogeneidad interna o de su progresivo vaciamiento hacia posiciones polarizadas.

En cuanto a la satisfacción con la democracia (STFDEM), las diferencias por tramos ideológicos son estadísticamente significativas tanto dentro de cada grupo de países como entre ellos (Kruskal-Wallis, p < 0,001). Sin embargo, los patrones varían considerablemente.

En el grupo UE Centro, durante los primeros rounds (R1–5 y R7–10), los niveles de satisfacción son mayores en la derecha y extrema derecha (5,77 y 5,89), mientras que la extrema izquierda registra los valores más bajos (4,49 y 4,92). En el periodo más reciente (R11), esta insatisfacción se extiende también a la extrema derecha (5,42), sugiriendo una convergencia en el malestar con el funcionamiento democrático.

En los países del sur, se mantiene un patrón similar en R1–5 y R7–10, los niveles de satisfacción son más bajos en los extremos (particularmente en extrema izquierda), mientras que en R11 el centro presenta la menor puntuación (4,72). Esto podría indicar un desplazamiento del descontento hacia sectores más moderados.

Para los países UE Ampliada, el patrón es más claro, en los tres periodos analizados, los niveles más altos de satisfacción se observan en la derecha y extrema derecha (5,48 y 5,57 en R7–10; 5,42 en R11), mientras que los valores más bajos corresponden de forma sistemática a la extrema izquierda (4,01, 3,56 y 3,76).

Los hallazgos referidos a la satisfacción con la democracia refuerzan la Hipótesis 3 (H3), al evidenciar que los extremos ideológicos presentan patrones diferenciados de valoración democrática. A diferencia del caso de la confianza social, esta relación es más clara y consistente, especialmente en UE Ampliada, donde la extrema derecha muestra sistemáticamente los niveles más altos de satisfacción. No obstante, también se constata que los efectos de la polarización ideológica sobre la satisfacción varían según el contexto político e histórico de cada grupo de países, con una interacción entre estructura ideológica y percepción institucional que requeriría análisis específicos del contexto político y social en estos países.

Estos hallazgos justifican un análisis focalizado en la siguiente sección, que examina la relación entre GTRUST y STFDEM desde una perspectiva comparativa y longitudinal, con el objetivo de comprender mejor los factores que vinculan la confianza social con el apoyo democrático.

Tabla 4. Evolución de GTRUST y STFDEM en relación a la IDPOL: puntuaciones medias en GTRUST y STFDEM para cada tramo en IDPOL en el período 2002-2023-2024
Fuente. Elaboración propia.
Fuente. Elaboración propia.

Nota: el asterisco (*) distingue las medias más bajas. Gl=grados de libertad.

4.5 Relación entre confianza social generalizada y satisfacción con la democracia

En los tres periodos analizados, la relación entre confianza social generalizada (GTRUST) y satisfacción con la democracia (STFDEM) se mantiene positiva y significativa (p < 0,001), lo que confirma la hipótesis 4 (H4). Los resultados presentados en la Tabla 5 y el Gráfico 1 (a–c) muestran diferencias sustantivas entre regiones y una evolución temporal que refleja las transformaciones institucionales y sociales del contexto europeo.

El grupo UE Centro presenta de forma constante los coeficientes más elevados (B = 0,404 → 0,490 → 0,471), lo que sugiere que la confianza interpersonal actúa como un componente estructural de legitimidad democrática. Este patrón coincide con lo señalado por Rothstein y Uslaner (2005)Ref24, para quienes las sociedades con instituciones estables, menor corrupción percibida y regímenes de bienestar universales tienden a reproducir círculos virtuosos de confianza y eficacia democrática.

En contraste, los países del sur de Europa mantienen coeficientes más bajos y estables (B ≈ 0,27–0,28). Esta menor intensidad puede asociarse a factores como el impacto de la crisis económica, la desafección política o la debilidad institucional, que, según Norris (2022)Ref16 y Mewes (2024)Ref13, limitan el papel integrador de la confianza social en la legitimación democrática. En estos contextos, la confianza sigue siendo relevante, pero se ve mediatizada por percepciones de desigualdad y por la menor eficacia de las instituciones públicas.

Gráfico 1. Resultados de regresión por grupo de países y período (ESS 2002–2024)
Fuente. Elaboración propia.

Grafico1b_ESS2002_2010

Fuente. Elaboración propia.
Fuente. Elaboración propia.

Por su parte, los países de la UE Ampliada muestran un comportamiento intermedio en los primeros periodos y un ligero descenso en la última ronda (B = 0,354 → 0,370 → 0,268). Este patrón, visible también en el Gráfico 1c, podría reflejar un proceso de consolidación democrática inicial seguido de una creciente polarización política o deterioro de la confianza institucional, en línea con los hallazgos de Bertea y Mihei (2014)Ref1. En estos casos, la relación entre confianza social y satisfacción democrática parece más sensible a factores coyunturales, como la calidad del gobierno o el desempeño económico.

Tabla 5. Regresión lineal por grupo de países y período (ESS 2002–2024)
Fuente. Elaboración propia.
Fuente. Elaboración propia.

Nota: B = coeficiente no estandarizado; B est. = coeficiente estandarizado; IC = intervalo de confianza del 95%. Los coeficientes están ponderados según ANNWEIGHT.

De forma general, el aumento del efecto en el bloque central y la estabilidad o descenso en los otros dos contextos sugiere que la robustez institucional y la igualdad socioeconómica son condiciones que fortalecen el vínculo entre confianza social y satisfacción democrática. Este resultado refuerza los argumentos de Putnam (2020)Ref20 y de la OCDE (2022)Ref17 sobre la importancia del capital social como base de legitimidad democrática y resiliencia institucional.

5. Discusión

Los resultados de este estudio permiten matizar las tesis que apuntan a un deterioro generalizado de la confianza social en Europa. En lugar de una caída uniforme, se observan trayectorias diferenciadas por región: estabilidad en la UE Centro, mejora en la UE Ampliada y leve ascenso en el sur. Estas diferencias refuerzan la idea de que los niveles de confianza están profundamente influidos por factores históricos, institucionales y culturales, tal como han señalado Putnam (1993)Ref19 o Rothstein y Uslaner (2005)Ref24.

En el vínculo entre ideología política y confianza, el análisis confirma que los extremos ideológicos tienden a asociarse con menores niveles de confianza interpersonal y satisfacción democrática. No obstante, este patrón se invierte en la UE Ampliada, donde la derecha y especialmente la extrema derecha presentan los niveles más altos de confianza y satisfacción. Este hallazgo, especialmente relevante, sugiere que la orientación ideológica adquiere significados distintos según el contexto: mientras que en el núcleo y el sur de Europa los extremos pueden expresar desafección o rechazo al sistema, en el este pueden encarnar afinidad con gobiernos conservadores o estabilidad percibida. Este hallazgo refuerza la necesidad de considerar el contexto político e histórico a la hora de interpretar los efectos de la polarización, en línea con investigaciones recientes sobre polarización afectiva e identidad política (Mason, 2018Ref12; Iyengar et al., 2019aRef8).

Además, la relación entre confianza social y satisfacción con la democracia se confirma como significativa en todas las regiones, aunque con intensidades dispares. El vínculo es más sólido y persistente en la UE Centro, mientras que en la UE Sur y la UE Ampliada se observa una mayor variabilidad, posiblemente relacionada con procesos de crisis institucional, desigualdad o transformaciones políticas, especialmente la polarización. Estos resultados apoyan la idea de que la confianza interpersonal no solo es un recurso moral individual (Uslaner, 2002)Ref30, sino también un producto social sensible a la polarización política y a los discursos que definen quiénes son percibidos como miembros legítimos de la comunidad política. De ahí que la creciente polarización afectiva –hostilidad hacia quienes piensan distinto– pueda tener efectos erosivos sobre la confianza y, en consecuencia, sobre la legitimidad democrática, especialmente donde los discursos políticos reconfiguran la pertenencia y la exclusión (Iyengar et al., 2019bRef9; Mason, 2018Ref12; Torcal y Comellas, 2022Ref29; Torcal, 2023Ref28).

El estudio presenta algunas limitaciones, la naturaleza repetida pero transversal de las encuestas de la ESS permite identificar tendencias poblacionales, pero no cambios individuales ni mecanismos causales directos. Por otro lado, se podría incluir otras variables contextuales, sobre desigualdad, libertades o grado de corrupción en el país, que podrían ampliar la interpretación de los resultados. Estas limitaciones abren nuevas líneas para investigaciones futuras, especialmente mediante enfoques longitudinales o multinivel.

Estos resultados son coherentes con los hallazgos de Mewes (2024)Ref13, que subraya la importancia del diseño del Estado del bienestar para sostener la confianza social en Europa. Más allá de las diferencias económicas entre regiones, los patrones de confianza parecen estar profundamente enraizados en estructuras sociales e institucionales. En consonancia con Olivera (2015)Ref18, las diferencias regionales en confianza no se explican únicamente por la desigualdad económica. Al controlar los efectos específicos de cada país, la desigualdad pierde peso explicativo, mientras que factores como la fragmentación étnica y lingüística, la discriminación y las tasas de criminalidad muestran una influencia más constante sobre la confianza social. Estos resultados refuerzan la importancia de considerar dimensiones culturales e institucionales en el análisis de la cohesión democrática europea.

Este estudio presenta algunas limitaciones que conviene señalar. En primer lugar, el uso de datos repetidos pero transversales en la ESS permite observar tendencias poblacionales, aunque no inferir cambios individuales ni relaciones causales directas. En segundo lugar, la agrupación de países en tres bloques regionales facilita la comparación estructural, pero puede ocultar dinámicas nacionales específicas; no obstante, esta estrategia resulta adecuada para identificar patrones regionales de largo alcance. En tercer lugar, la recodificación de la ideología política en cinco categorías –si bien práctica para análisis comparados– simplifica la heterogeneidad del centro ideológico. Sería recomendable explorar, en futuros estudios, alternativas de codificación o escalamiento continuo que permitan comprobar la robustez de los resultados frente a diferentes esquemas de clasificación. Finalmente, la ausencia de variables macrocontextuales, como desigualdad, corrupción o calidad institucional, limita la posibilidad de contrastar hipótesis causales más amplias.

6. Conclusiones

Este estudio ha analizado comparativamente la evolución de la confianza social generalizada (GTRUST) y la satisfacción con la democracia (STFDEM) en Europa entre 2002 y 2024, utilizando los datos del European Social Survey. Las preguntas centrales se centraron en tres dimensiones: la evolución temporal y regional de ambos indicadores; la influencia del posicionamiento ideológico, con atención a los extremos; y la relación entre confianza social y valoración del sistema democrático.

En cuanto a la primera dimensión –la evolución temporal– los hallazgos muestran que no existe un deterioro generalizado de la confianza o la satisfacción democrática. En cambio, emergen trayectorias diferenciadas por región: estabilidad en la UE Centro, ascenso en la UE Ampliada y evolución contenida en el sur. Estas diferencias respaldan la hipótesis de que el contexto institucional y político condiciona en gran medida los niveles de confianza (H1 y H2).

Sobre la influencia ideológica, el estudio confirma que los extremos tienden a mostrar niveles más bajos de confianza y satisfacción democrática, aunque con importantes variaciones regionales. El caso más llamativo es el de la UE Ampliada, donde la derecha y extrema derecha destacan por sus niveles más altos de confianza y satisfacción, en contraste con el patrón observado en otras regiones. Este resultado obliga a replantear las categorías ideológicas desde una perspectiva contextualizada, y sugiere que la polarización puede tener impactos diferenciados según el entorno político e histórico (H3).

Como contribución principal del estudio, la evidencia confirma la confianza social predice la satisfacción con la democracia en todos los contextos analizados, con mayor intensidad en los países del núcleo europeo (H4). Esta relación, más débil en el sur y variable en el este, refuerza la idea de que la legitimidad democrática se construye sobre un entramado relacional sólido, pero también sensible a la polarización y la desafección institucional. La evidencia sugiere que el capital social –entendido como una red de confianza interpersonal y cooperación cívica– actúa como un mecanismo estabilizador de la satisfacción democrática, especialmente en los entornos institucionales más robustos.

Pese a sus aportaciones, el estudio presenta limitaciones metodológicas, como el diseño transversal, la agregación regional y la ausencia de otras variables contextuales micro y macro, dificultando una explicación exhaustiva y de posibles relaciones causales. Futuros estudios deberían abordar estas limitaciones mediante modelos longitudinales o multinivel que permitan incorporar factores como la desigualdad, la corrupción o el desempeño institucional.

En términos de política pública, los resultados sugieren priorizar intervenciones universales en bienestar, programas de integridad y eficacia institucional y un esfuerzo por mitigar la polarización ideológica, que hoy constituye uno de los principales riesgos para la cohesión democrática en Europa, para sostener la satisfacción democrática vía confianza social.

Referencias bibliográficas

1) Bertea, P. E., y Mihei, A. (2014). Social Trust: Differences and Similarities between Eastern European Countries. En Proceedings of the International Conference EURINT 2014 (pp. 29-37). Centre for European Studies, Alexandru Ioan Cuza University of Iasi. http://cse.uaic.ro/eurint/proceedings/index_htm_files/EURINT2014_BER.pdf

2) Duckitt, J., y Sibley, C. G. (2010). Personality, ideology, prejudice, and politics: A dual-process motivational model. Journal of Personality, 78(6), 1861–1894.

3) Glatz, C., y Eder, A. (2020). Patterns of trust and subjective well-being across Europe: New insights from repeated cross-sectional analyses based on the European Social Survey 2002–2016. Social Indicators Research, 148(2), 417–439. https://doi.org/10.1007/s11205-019-02212-x

4) Glatz, C. y Schwerdtfeger, A. (2022). Disentangling the causal structure between social trust, institutional trust, and subjective well-being. Social Indicators Research, 163(3), 1323–1348. https://doi.org/10.1007/s11205-022-02914-9

5) Goubin, S., y Hooghe, M. (2020). The effect of inequality on the relation between socioeconomic stratification and political trust in Europe. Social Justice Research, 33(2), 219–247. https://doi.org/10.1007/s11211-020-00350-z

6) Hardin, R. (2002). Trust and trustworthiness. Russell Sage Foundation.

7) Inglehart, R., y Welzel, C. (2010). Changing mass priorities: The link between modernization and democracy. Perspectives on Politics, 8(2), 551–567. https://doi.org/10.1017/S1537592710001258

8) Iyengar, S., Lelkes, Y., Levendusky, M., Malhotra, N., y Westwood, S. J. (2019a). The origins and consequences of affective polarization in the United States. Annual Review of Political Science, 22, 129-146

9) Iyengar, S., Sood, G., y Lelkes, Y. (2019b). Affect, not ideology: A social identity perspective on polarization. American Journal of Political Science, 63(3), 490–506.

10) Kaminska, O. (2020). Guide to using weights and wample design indicators with ESS data. European Social Survey. https://www.europeansocialsurvey.org/sites/default/files/2023-06/ESS_weighting_data_1_1.pdf

11) Levi, M. y Stoker, L. (2000). Political trust and trustworthiness. Annual Review of Political Science, 3(1), 475–507. https://doi.org/10.1146/annurev.polisci.3.1.475

12) Mason, L. (2018). Uncivil Agreement: How Politics Became Our Identity. University of Chicago Press.

13) Mewes, J. (2024). Welfare-state selectivity, universality, and social trust in Europe, 2002–2019: Bringing deservingnessback in. Journal of European Social Policy, 34(1), 20- 35. https://doi.org/10.1177/09589287231217377

14) Murtin, F., Fleischer, L., Siegerink, V., y Algan, Y. (2018). Trust and its determinants: Evidence from the Trustlab experiment (OECD Statistics Working Papers, No. 2018/02). OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/869ef2ec-en

15) Newton, K. (2001). Trust, social capital, civil society, and democracy. International Political Science Review, 22(2), 201–214. https://doi.org/10.1177/0192512101222004

16) Norris, P. (2022). In praise of skepticism: Trust but verify. Oxford University Press.

17) OECD. (2022). Generar confianza para fortalecer la democracia. Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/support-materials/2022/07/building-trust-to-reinforce-democracy_1a87cc66/oecd-trust-survey-main-findings-es.pdf

18) Olivera, J. (2015). Changes in inequality and generalized trust in Europe. Social Indicators Research, 124(1), 21–41. https://doi.org/10.1007/s11205-014-0777-5

19) Putnam, R. (1993). Making democracy work: Civic traditions in modern Italy. Princeton University Press.

20) Putnam, R. (2020). The upswift: how America came together a century ago and how we can do it again. Simon y Schuster.

21) Rapolienė, G., y Aartsen, M. (2022). Lonely societies: low trust societies? Further explanations for national variations in loneliness among older Europeans. European Journal of Ageing, 19(3), 485– 494. https://doi.org/10.1007/s10433-021-00649-z

22) Reeskens, T., y Hooghe, M. (2008). Cross-cultural measurement equivalence of generalized trust: Evidence from the European Social Survey (2002 and 2004). Social Indicators Research, 85(3), 515–532.

23) Robbins, B. G. (2012). Institutional quality and generalized trust: A nonrecursive causal model. Social Indicators Research, 107(2), 235–258.

24) Rothstein, B., y Uslaner, E. M. (2005). All for all: Equality, corruption, and social trust. World Politics, 58(1), 41–72. https://doi.org/10.1353/wp.2006.0022

25) Sarracino, F., y Mikucka, M. (2017). Social capital in Europe from 1990 to 2012: Trends and convergence. Social Indicators Research, 131(2), 407–432. https://doi.org/10.1007/s11205-016-1255-z

26) Scholz, E., y Zuell, C. (2016). Methodological aspects of central left-right scale placement in a cross-national perspective. Bulletin of Sociological Methodology, 132(1), 44- 57. https://doi.org/10.1177/0759106316662588

27) Seligson, M. A. (2002). The impact of corruption on regime legitimacy: A comparative study of four Latin American countries. The Journal of Politics, 64(2), 408–433. https://doi.org/10.1111/1468-2508.00132

28) Torcal, M. (2023). De votantes a hooligans: La polarización política en España. Los Libros de la Catarata.

29) Torcal, M., y Comellas, J. M. (2022). Affective polarisation in times of political instability and conflict: Spain from a comparative perspective. South European Society and Politics, 27(1), 1–28.

30) Uslaner, E. M. (2002). The moral foundations of trust. Cambridge University Press. https://doi.org/10.1017/CBO9780511614934

31) Uslaner, E. M. (Ed.) (2018). The Oxford handbook of social and political trust. Oxford University Press. https://doi.org/10.1093/oxfordhb/9780190274801.001.0001

32) Wilkinson, R., y Pickett, K. (2009). Desigualdad: Un análisis de la (in)felicidad colectiva. Turner.

33) Zmerli, S., y Newton, K. (2017). Objects of political and social trust: scales and hierarchies. En S. Zmerli, y T.W.G. van der Meer, (Eds.), Handbook on Political Trust (pp. 103–127). Edward Elgar Publishing.

Breve curriculum de los autores

López-Ruiz, José A.

José A. López-Ruiz es doctor en Ciencia Política y Sociología (UPSA, 2007) y experto en Investigación Social Aplicada y Análisis de Datos (CIS, 1994). Profesor e investigador en la Universidad Pontificia Comillas, ha trabajado en el Instituto Universitario de Migraciones, el Laboratorio de Sociología y la Unidad de Investigación y Estudios Sociales. Actualmente es investigador asociado en la Cátedra Martín Patino. Sus publicaciones abordan inclusión social, opinión pública y juventud, siendo coautor de los estudios Jóvenes Españoles (2005, 2010, 2017) realizados con la Fundación SM.