Méndez Rubio, Antonio (2019): Abordajes. Sobre comunicación y cultura. Temuco, Chile: UFRO University Press, 231 pp. ISBN: 978-956-236-374-7.

Said-Hung, Elias
https://orcid.org/0000-0002-0594-5906
Universidad Internacional de la Rioja, España

Año | Year: 2021

Volumen | Volume: 9

Número | Issue: 2

DOI: http://dx.doi.org/10.17502/mrcs.v9i2.491

Recibido | Received: 6-9-2021

Aceptado | Accepted: 1-10-2021

Primera página | First page: 331

Última página | Last page: 331

 

Palabras clave:

Key words:

Crítica de libro: Abordajes. Sobre comunicación y cultura

El profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Valencia Antonio Méndez Rubio presenta en Abordajes. Sobre comunicación y cultura una compilación de textos, publicados previamente en otros formatos, con temáticas diversas, aunque unidas por la aplicación de una perspectiva crítica de la cultura y unas propuestas emanadas del anarquismo metodológico y político. Se trata de un conjunto breve de ensayos de enorme interés y pertinencia que, sin duda, ampliarán el horizonte intelectual de sus lectores. Los textos se dividen y organizan en tres bloques diferenciados. El primero recoge el planteamiento general de la obra, que se desarrolla en torno a las nociones de poder, cultura y crisis sistémica. El ensayo busca una “re-radicalización” de los estudios culturales y comunicativos. Como afirma el propio autor en las primeras páginas del libro: “el énfasis se sitúa en una concepción emancipadora de la cultura estudiada como práctica social. Por su parte, la práctica teórica entronca así con la memoria de las luchas libertarias y anarquistas” (p. 43).

El segundo bloque se centra en aspectos más teóricos. Se define el concepto de cultura mostrando sus vínculos ineludibles con la política y con la praxis vital de las personas. “la cultura designa una mediación que permite a los sujetos sociales conocer y manejar su realidad, que les ofrece la autoconciencia de sus relaciones mutuas, así como la forma en que se distinguen y se relacionan lo subjetivo y lo objetivo, lo individual y lo social, lo interior y lo exterior, precisamente en cuanto estas polaridades son construcciones culturales y no naturales. La cultura sería entonces el lugar de encuentro entre el animal simbólico (Cassirer) y el animal político (Aristóteles): espacio de significación y abstracción, sí, pero no meramente un ente ideal, sino también, desde el principio, un modo de actuar y de vivir“ (p. 61).

Y se repasan los conceptos de alta cultura, cultura masiva o mainstream y de cultura popular. Se echa de menos, quizá, una mayor referencia al concepto de cultura de clase, que se subsume en el de cultura popular sin demasiado análisis crítico. También se contemplan las nociones de ideología y la función legitimadora de la cultura. En todo caso, se rechaza en el texto una visión idealista de lo cultural y se aboga por una perspectiva basada en la praxis. La cultura es entendida como práctica cultural. En este apartado aparecen, con gran profusión de citas y referencias, autores como A. Gramsci, K. Marx, E. Said, R. Williams, J. Martínez Barbero, H. Lefebvre, M. Foucault o, entre muchos otros, J. Derrida o W. Benjamin.

Finalmente, el tercer bloque compila una serie de trabajos de “aplicación” de las perspectivas teóricas y metodológicas expuestas previamente: la “mirada” y las pantallas, el ruido y la música, la soledad, la individualización y el mundo del narcisismo consumista o la presencia del “fascismo de baja intensidad” en la vida cotidiana.

Méndez Rubio contrapone el concepto de “fascismo clásico” al de “fascismo de baja intensidad”, acuñado por él. El primero es propiamente político, mientras que el segundo se relacionaría con el sistema económico. Se trata de un fascismo que se oculta en las industrias de la sociedad de consumo. Este concepto, que abordó en exclusiva en el ensayo anterior: ¡Suban a bordo! Introducción al fascismo de baja intensidad, subyace en el planteamiento de todo el texto. Sin embargo, no deja de ser un pequeño cajón de sastre en el que todo cabe. ¿Es lo mismo fascismo, aunque sea de baja intensidad, que neoliberalismo? ¿Es la Alt-right fascista o es otra cosa? ¿Serían admisibles conceptos como “comunismo de baja intensidad” o “anarquismo de baja intensidad”?

A lo largo de todo el libro se utiliza una metodología ecléctica que combina al mismo nivel la cita erudita con respetados autores académicos, la presencia de fotografías o letras de canciones de grupos de rap o heavy-metal. En este sentido, se trata de una obra abierta, de múltiples matices y lecturas, que rechaza explícitamente los métodos cuantitativos y empíricos propios, sostiene, de una visión funcionalista y economicista de las ciencias sociales. Su carácter fragmentario y casi poético en alguno de sus apartados puede, sin duda, contribuir a generar ideas en el lector., pero, también inevitablemente, contribuye a oscurecer el debate. Es difícil confrontar ideas, ya que estas avanzan y retroceden a lo largo del texto como las olas en el mar. En definitiva, encontramos una serie de textos de enorme valía dentro de la perspectiva crítica de los estudios culturales y comunicativos que, sin duda alguna, el lector encontrará sugerentes y le permitirán desarrollar una visión alternativa de su mundo vivencial.